Este es un plato que o gusta o se odia. No tiene termino medio. A mí, personalmente, me encantan. Hay un montón de formas de prepararlos pero hoy, os presento los Caracoles a la Montañesa, tal y como se hacen en mi tierra.
INGREDIENTES:
1 bote de caracoles cocidos de 900 gramos.
100 gramos de jamón ibérico
50 gramos de chorizo (a ser posible casero)
6 nueces
2 tomates maduros
1 cebolla
1 diente de ajo
Nuez moscada
Azúcar
Pimentón dulce
1 o 2 cayenas (según como os gusten de picante)
Aceite de oliva virgen extra
PREPARACIÓN:
Hacemos una salsa de tomate: ponemos en una cazuela un poco de aceite, la cebolla picada y el diente de ajo. Salamos un poco y cuando la cebolla empiece a estar blanda añadimos una cucharada (tamaño postre) de pimentón dulce, una cucharada (tamaño postre) de azúcar y los dos tomates en trozos no muy grandes. Cuando esta salsa esté hecha la pasamos por la batidora y colocamos en una cazuela (de barro o de fondo muy grueso).
Lavamos bien los caracoles y los echamos sobre la salsa de tomate. Añadimos un poco de nuez moscada molida. En una sartén pequeña ponemos un poco de aceite y hacemos un refrito con la cayena, el jamón y el chorizo. Echamos sobre los caracoles, pero sin la grasa que hayan soltado.
Cascamos las nueces y añadimos a los caracoles. Dejamos que se haga todo junto 15 o 20 minutos. Como hemos lavado los caracoles, soltarán agua, pero en este tiempo se evapora y nos queda una salsa bien espesa.
Servimos en cazuelas individuales de barro que habremos calentado en el horno. Este plato se debe servir muy caliente y con mucho pan para disfrutar la salsa.




