13 diciembre 2014

Croquetas de jamón serrano y huevo cocido

INGREDIENTES:
Para 24 unidades
100 gramos de harina
2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra o 50 gramos de mantequilla
Leche desnatada
Sal
1 loncha de jamón serrano de 100 gramos partido en tacos pequeños

1 huevo cocido picado  

PREPARACIÓN:
Ponemos en una cazuela o sartén amplia el aceite o la mantequilla a calentar. Cuando esté caliente añadimos la harina. Revolvemos bien hasta que quede unificado. Añadimos un poco de leche del tiempo o templada (un cacillo) y revolvemos hasta conseguir, nuevamente, que se haga una especie de pegote. Seguimos añadiendo leche de la misma forma, sin dejar de remover. Veremos que según añadimos leche dejamos de ver la harina y empezamos a ver una crema. Conviene cocer la bechamel unos 15 o 20 minutos a fuego medio-bajo (sin que hierva fuerte) para que no sepa a harina. Añadimos los tacos de jamón y el huevo picado, salamos y podemos añadir alguna especia: pimienta, nuez moscada, etc. 
Revolvemos bien y colocamos en una fuente. Dejamos que se temple y tapamos con film transparente. Que quede bien pegado a la bechamel para evitar que se forme agua entre el film y la masa al meterla al frigorífico. Dejamos reposar unas horas. Es mejor hacer la masa el día antes de cocinar las croquetas.
Batimos 2 huevos en un plato y en otro ponemos pan rallado. Con una cuchara (tamaño postre) vamos cogiendo bechamel y haciendo bolas, las pasamos por huevo batido y luego por pan rallado. Cuando las tengamos todas preparadas ponemos en una sartén aceite a calentar y cuando esté caliente freímos las croquetas. Según las sacamos las ponemos sobre papel de cocina para que pierdan el exceso de aceite.
Si la bechamel nos ha quedado muy suave, cosa que a mi me suele pasar a menudo, haremos un doble rebozado pasando las croquetas primero por harina, luego por el huevo batido y finalizando con el pan rallado. De esta forma no se abrirán al freírlas. 
En esta ocasión las he servido como pinchos poniendo las croquetas sobre rebanadas de pan y colocando encima un trozo de pimiento rojo asado.

23 noviembre 2014

Puré de calabacín

He titulado esta receta puré de calabacín porque para ser crema le faltarían muchos ingredientes. Me gusta el otoño, me gusta la lluvia, me gusta el verde de Cantabria y me gusta cenar algo sencillo y que nos entone el cuerpo después de un bonito paseo viendo hojas, árboles y ríos. Así que vamos a preparar algo sencillo y rico.

INGREDIENTES:
Por persona
250 gramos de calabacín
50 gramos de cebolla
Sal
Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:
Ponemos en una cazuela tres cucharadas de aceite a calentar. Picamos la cebolla y la pochamos en ese aceite. Cuando esté blanda añadimos el calabacín lavado y cortado en tacos. Dejamos que se haga todo despacio. En una vitrocerámica del 1 al 9, en el número 3. Salpimentamos. Lo normal es que con el agua que suelta el calabacín tengamos suficiente para hacer el puré pero si vemos que espesa mucho podemos añadir agua o leche. Cuando el calabacín esté blando, retiramos del fuego y pasamos por la batidora. Servimos caliente y con un poco de aceite de oliva virgen extra por encima. 

Y, como esta receta es tan sencilla y no tengo más fotos de ella, os dejo un paseo por esta tierra para que disfrutéis el otoño.

19 noviembre 2014

Alas de pollo a la miel

Este mes el Recetario Mañoso nos propone cocinar con miel. La verdad es que, entre tantas fotografías que tengo de recetas pendientes de publicar, andaban estas alas que suelo cocinar bastante a  menudo porque es una receta muy sencilla y con un sabor especial que me resulta muy agradable. Ya sabéis que tenéis hasta el día 10 de Diciembre para participar con vuestras recetas. Y, no os perdáis la super entrada que la anfitriona de este mes, Julia del blog "Julia y sus recetas" ha preparado sobre la miel. Su tutora, es la misma que tuve yo hace un par de años, Pilar del blog "Y la luna se le ve el ombligo" Creo que no hace falta que os diga más de ellas y sus estupendas recetas. Ahora vamos con la receta, que es de las mías, fácil, fácil. He utilizado miel de brezo porque es mi preferida pero podéis hacer este plato con el tipo de miel que más os guste.

INGREDIENTES:
Por persona
3 o 4 alas de pollo
1/2 vaso de vino blanco
1 cucharada, tamaño postre, de miel
1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
1 diente de ajo
Sal
Pimienta negra molida

PREPARACIÓN:
Limpiamos bien las alas, quitando las plumas que puedan tener y la grasa. Secamos bien. Salpimentamos. Colocamos en un recipiente de cristal. En un bol vamos poniendo el diente de ajo picado pequeño, el vino blanco, el aceite y la miel. Batimos muy bien y echamos sobre el pollo impregnándolo bien con el macerado que hemos preparado. Tapamos el recipiente y dejamos en el frigorífico unas horas.
Precalentamos el horno a 180º Colocamos las alas en un recipiente apto para horno, sin el jugo del macerado. Iremos añadiendo el líquido cada diez minutos al tiempo que les damos la vuelta. De esta forma las alas no nos quedarán cocidas sino asadas y crujientes.  Suelen tardar en hacerse una media hora pero el tiempo depende del tipo de horno. Las podemos acompañar con patatas fritas y una ensalada.