16 julio 2014

Costilla de conejo asada

Hasta hace poco no me gustaba nada el conejo. Me daba pena comer un animalito que me recordaba a Tambor, de la película Bambi, o a aquel animalito tierno que un día, hace muchos años, tuve en casa y que, misteriosamente, desapareció. Pero la edad me dio valor para cocinar esta carne que me parecía deliciosa al verla hecha pero me producía pánico verla cruda. Ahora es una de mis carnes preferidas, apenas tiene grasa, su sabor es suave y da mucho juego en la cocina. Compré un conejo casero y preparé cuatro recetas. Así que vamos a tener mucha receta con este animal, en el blog, con esta entrada y las próximas. Empiezo con la forma más sencilla de prepararlo. Simplemente, asado. No manchamos nada porque lo hacemos en el horno y acompañado con patatas fritas y una ensalada nos resuelve la comida.

INGREDIENTES:
Para dos personas
La costilla de un conejo
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta negra molida
Vino blanco

PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º Limpiamos bien el conejo. En una fuente apta para horno ponemos un chorro de aceite y sobre él, colocamos el conejo. Salpimentamos y metemos en el horno.
A los quince minutos regamos con vino blanco y dejamos que se siga haciendo. Es muy importante añadir el vino blanco en poca cantidad porque si ponemos mucho el conejo nos quedaría cocido en lugar de asado. Así que, dependiendo del tipo de horno, cada cinco minutos regaremos con su jugo para que nos quede dorado y jugoso.

En 40 minutos había tomado este color dorado y crujiente pero los tiempos son orientativos. No es difícil conseguir el punto de asado a nuestro gusto. Solo es necesario estar un poco atentos.


Y como el tiempo está un poco loco y escucho muchas quejas de que en Cantabria llueve mucho os contaré lo mismo que he dicho en Facebook. Si Cantabria es verde es porque llueve. A mí, personalmente, me encanta la lluvia. Pero claro, nací en esta tierra, veo el mar todo el año, disfruto del monte cuando tengo ganas y me siento privilegiada por estas cosas. Solo pido paciencia para el que viene de paso. Puede llover cuando vengas pero mira que verde está todo gracias a la lluvia. Ya lo sé, ya lo sé, me salió la vena de la tierruca ;)

Unas fotos para disfrutar, gracias a la lluvia:
Otro día, un paseo por la costa de Cantabria.

08 julio 2014

Ensalada con chalotas caramelizadas

Las chalotas y cebollitas caramelizadas que fueron las protagonistas de la última entrada que publiqué, hace casi un mes, eran el acompañamiento, entre otros platos, para esta ensalada mixta que no tiene nada de especial ni de original pero que os puedo asegurar le da un toque especial y muy agradable al paladar. Las cantidades de los ingredientes son orientativas porque yo soy capaz de comerme una lechuga pero no un tomate entero. 

INGREDIENTES:
Para dos personas
1 tomate
1 lechuga
1 lata de bonito del norte en aceite de oliva
1 huevo cocido
4 chalotas caramelizadas
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de Modena

PREPARACIÓN:
Ponemos en un cazo un huevo con agua fría y un poco de sal a cocer. Cuando empiece a hervir lo dejamos 10 minutos. Refrescamos en agua fría, directamente del grifo, y dejamos que enfríe. Lavamos bien la lechuga y el tomate. Partimos la lechuga, pelamos el tomate y cortamos. Colocamos todo en una fuente. La lechuga la centrifugamos porque si tiene agua,  al aliñarla pierde su textura. Escurrimos el aceite de la lata de bonito y echamos sobre la lechuga y tomate, quitamos la cáscara al huevo cocido, cortamos a nuestro gusto y lo añadimos. 
Por último ponemos las chalotas con un poco de la salsa que hemos obtenido al hacerlas. Aliñamos con sal, un buen aceite o mezcla de picual y arbequina  (es mi favorita) y un poco de vinagre de Modena. Una de mis cenas preferidas porque tiene la ventaja de que si el día es fresco podemos templar las chalotas y nos quedará una ensalada templada. Sencillo y con distintas posibilidades, no podemos pedir más.

25 junio 2014

Chalotas y cebollitas caramelizadas

Un acompañamiento estupendo para platos de carne, de pescado, ensaladas y lo que se nos ocurra. No nos dará ningún trabajo prepararlas y las podemos conservar en un bote de cristal, en la nevera, para poder utilizarlas en varios días. Hago poca cantidad y no me duran más de una semana. 
INGREDIENTES:
500 gramos de chalotas o cebollitas
1 cucharada de azúcar moreno
50 ml. de vinagre de  vino al Pedro Ximénez
100 ml. de agua
Sal
2 cucharadas (soperas) de aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:
En una cazuela ponemos el aceite. Pelamos las cebollitas y las vamos depositando sobre el aceite de forma que queden en una capa. Salamos ligeramente. Dejamos que se doren a fuego bajo. En una vitrocerámica hasta el 9 las haremos en el número 3. A los 15 minutos les damos la vuelta y dejamos que se sigan haciendo otros 15 minutos. 
Echamos sobre ellas el resto de los ingredientes: el azúcar moreno, el vinagre y el agua. Dejaremos que se sigan haciendo en el número 3. Normalmente en una hora estarán blandas pero es mejor probarlas. Así sabremos si queremos añadir vinagre o azúcar para que queden a nuestro gusto.
Ultimamente me preguntan mucho ¿Qué es nata fresca? ¿Qué edulcorante has usado para la mermelada? Porque, naturalmente, el resultado puede variar según el producto utilizado. No me gusta poner marcas porque parece propaganda pero, antes de que me preguntéis, os diré que he utilizado un Vinagre de vino al Pedro Ximénez, balsámico sotolongo. Tiene un sabor potente así que si utilizáis otro vinagre es fácil que os haga falta poner más cantidad de la que yo he usado.