Vamos a preparar una cena a base de bocartes fritos y ensalada. Nos encontramos con que, entre los invitados, hay niños y odian las espinas. Vamos a solucionar el problema de una forma sencilla y para que se sientan bien orgullosos de cenar lo mismo que los mayores.
INGREDIENTES:
No indico cantidades porque depende del número de comensales
Bocartes
Sal
Harina
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Harina
Aceite de oliva virgen extra
PREPARACIÓN:
Limpiamos los bocartes, quitando cabezas, espinas centrales y la aleta que tienen en el lomo. Los vamos colocando sobre papel de cocina.
En una sartén ponemos abundante aceite a calentar. Mientras calienta, salamos los bocartes, los cerramos para que queden como si tuviesen la espina, pasamos ligeramente por harina y freímos en tandas pequeñas, para que queden fritos y no cocidos. Se hacen muy rápido, si el aceite está bien caliente, se puede decir que vuelta y vuelta. Vamos dejando sobre papel de cocina para que desprendan el exceso de grasa.
AHORA VIENE EL PELIGRO
En una fuente colocamos los bocartes sobre una rebanada de pan y
pinchamos con un palillo. ¿Vamos a poner los bocartes en el blog?
Buscaremos un lugar que nos guste. En Cantabria ¿Qué mejor que "el
prao"? Pues al prao con los bocartes. Foto y foto, a ver si alguna queda
más o menos bonita. Pero claro, eso de poner la comida en el suelo es muy tentador para Nelson (el bulldog de Ricardo) ¡Menos mal que es bueno y aunque se le iban los ojos, los respetó!
¿Los respetó o sabía que si era bueno alguno le iba a llegar a la boca? Eso nunca lo sabremos. Pero ya veis, es listo, listo, y no se comió el palillo ;)
Como digo muchas veces, todo no van a ser recetas, así que hoy toca receta y un consejo: "No pongas el plato en el suelo porque corre peligro".